Santa Águeda, Excelsa Patrona de

 

Sorihuela del Guadalimar (España)

 

 

 

Santa Águeda, virgen y mártir, es la Patrona principal
de la
villa de Sorihuela del Guadalimar,
un municipio de la provincia de Jaén
con un especial y apasionante devenir histórico.

 

 

 

 

 

 

La Villa de Sorihuela del Guadalimar
 

La Villa de Sorihuela del Guadalimar es un pequeño municipio de unos 1500 habitantes que se encuentra a caballo entre las comarcas del Condado y Las Cuatro Villas. Situada a 115 Kilómetros de Jaén y a 50 de los centros renacentistas de Úbeda y Baeza, se encuentra ubicada en el noroeste de la provincia con parte de su término dentro del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

Sus orígenes se remontan hacia el año 886 de la Era Cristiana, cuando el general Hashim ben ´Abd al-´Aziz, mandó fortificar las poblaciones de la margen derecha del río Guadalquivir, levantándose en Sorihuela una pequeña fortaleza, de la que hoy en día queda tan sólo la torre del Homenaje. Sorihuela permaneció bajo la dominación árabe desde el año 886 hasta el día 5 de febrero del año 1235, fecha en la que fue conquistada por Fernando III, cediéndola como aldea, a la villa de Iznatoraf. El rey Felipe II le otorgó el título de Villa el día 11 de abril de 1595 y la eximió de la jurisdicción que sobre ella tenía Iznatoraf.

 

 

 

Santa Águeda en Sorihuela

 

Pocos son los datos de los que disponemos que nos puedan dar una aproximación a la fecha en la que empieza el culto a Santa Águeda en Sorihuela. Lo que está fuera de toda duda es que la veneración a la Mártir en tierras sorihueleñas es muy antigua, como lo atestiguan las llamadas “relaciones de Felipe II” del año 1578 en las que en el capítulo 38 se contesta “que no hay más que una Iglesia Parroquial, su advocación de Señora Santa Águeda y que como dicho tienen, es de obra muy frágil y la advocación de tiempos muy antiguos”.  La tradición y puede que la historia, pone fecha al inicio de la devoción a Santa Águeda en Sorihuela; para ello, hay que dar un salto en el tiempo, concretamente al día 5 de febrero del año 1235, cuando el rey Fernando III “el Santo”, en su segunda expedición al norte de Andalucía, conquistó esta zona a los musulmanes repoblándola con cristianos. Cuenta la voz popular, que antes de emprender la lucha, se encomendó a la protección de Santa Águeda, la Santa que se conmemoraba en ese día. Pronto las huestes cristianas alcanzarían la victoria y esos cristianos asentados en lo que hoy es Sorihuela comenzaron a celebrar la Santa que había ayudado con su intercesión al rey Fernando a expulsar a los musulmanes, Santa Águeda, y así hasta el día de hoy.

 

 

 

El lugar de culto

 

El lugar por excelencia donde Santa Águeda recibe culto es en su Parroquia, de la que es titular. Es de estilo Renacentista, al parecer, fue construida sobre las ruinas de un templo ya existente, interviniendo en su realización Alonso Barba y Sebastián de Solís. La obra se inició en torno a 1570 y fue terminada en el año 1582. Es de planta de cajón y la nave está cubierta con una armadura de madera de par y nudillo, según la tradición mudéjar. Otra parte importante de la Iglesia es la torre campanario; en su diseño intervino Andrés de Vandelvira. La milagrosa y antiquísima imagen de Santa Águeda está situada en una capilla dedicada a su culto que se abre en un lateral del templo.

 

 

 

La Hermandad de Santa Águeda

 

Para promover el culto a Santa Águeda, existe en Sorihuela desde tiempos muy antiguos una Hermandad. Es la encargada de organizar todos los actos en honor de la Mártir, tanto de febrero como de agosto. Tiene la Hermandad una sede, una “Casa de Hermandad”, situada en la Plaza de España de Sorihuela del Guadalimar.

 

 

La novena a Santa Águeda

 

Los actos en honor de la Patrona, comienzan el día 27 de enero al mediodía, con repique general de campanas y disparo de cohetes. En este día, por la tarde, da comienzo la solemne novena, que congregará hasta el día 4 de febrero a todos los sorihueleños y devotos en la Iglesia Parroquial de Santa Águeda. Los cultos de la novena se desarrollan con toda solemnidad: grandes predicadores que elogiarán las glorias de la mártir, el homenaje de los grupos y colectivos del pueblo, las honras de los emigrantes, etc... Son nueve días emotivos, llenos de sentimientos y a medida que se va acercando el día 5 va creciendo el fervor y la ilusión.

 

 

 

Las fiestas de Santa Águeda en Sorihuela

 

Dos son las fiestas que se celebran en honor de Santa Águeda: los días 4 y 5 de febrero y los días comprendidos entre el 20 al 24 de agosto.

 

Las fiestas de febrero: El día 4 de febrero amanece con el ruido atronador de los cohetes y con el volteo de campanas que anuncian el preludio de los días grandes de esta Villa. Al mediodía se desarrolla la ofrenda floral a Santa Águeda y al finalizar se procede a pregonar las fiestas, cada año lo hará una persona distinta, ya sorihueleño residente o bien ausente. Por la tarde se celebra el último día de la novena y seguidamente la fiesta se traslada a la Plaza de los Caños, donde se quemará una vistosa colección de fuegos artificiales, haciendo coincidir tan gran espectáculo con la quema de una gran hoguera conmemorativa del martirio de Santa Águeda; a todos los asistentes a este acto, la cofradía los obsequia con un vaso de cuerva y con unas patatas asadas. Momento emocionante es cuando sale el cuadro de la imagen de Santa Águeda entre el fuego. Sigue a esto la verbena que durará hasta altas horas de la madrugada.

 

Ya a las 12 de la noche empieza la llamada “noche de las Águedas” y, en la iglesia, primero en la puerta y luego a los pies mismos de Santa Águeda, se le cantará la serenata. Acompañará a los fieles devotos la tuna, acordeones y guitarras, pasando después por los domicilios de todas las Águedas de la localidad que obsequian al cortejo con dulces, vino, mistela, etc...

 

Llega el día 5, el día más grande para un sorihueleño; amanece con el volteo de campañas y con el ruido de los cohetes. Al mediodía se celebra la Sagrada Eucaristía; terminada la Misa la fiesta se traslada a los bares y plazas del pueblo donde se reúnen las familias y los amigos para celebrar la fiesta. Por la tarde el momento más esperado, cuando a las 5: 30 de la tarde sale Santa Águeda a su pueblo, ante la mirada de cientos de fieles emocionados que desean que el tiempo se pare y que no pase nunca el día grande. Santa Águeda, solemne y majestuosa, pasea por su Villa; es un acontecimiento único, ver la antiquísima talla de Santa Águeda pasear al son de las marchas procesionales, entre tantos gritos de vivas y entre tantos y tantos sentimientos encontrados, por las calles viejas y estrechas del casco antiguo. Al anochecer vuelve al templo y entre el estruendo desastroso de las tracas entra triunfante en su casa mirando a su gente que emocionada se agolpa ante ella.

 

 

 

Las fiestas de agosto: Se celebran del 20 al 24 de agosto en honor a Santa Águeda. Son típicos de estas fiestas los encierros de reses bravas por las calles del pueblo, las verbenas nocturnas, las actuaciones musicales, etc... Por lo que se refiere a los actos en honor de la Santa, el primero es el día 21; en este día se celebra una ofrenda floral en el templo pero, es el día 24 el más grande y solemne, por la mañana se celebra la Santa Misa con multitudinaria asistencia de fieles y, seguidamente, la procesión de la imagen de Santa Águeda por las calles de Sorihuela.

 

 

 

Nuestra Patrona nos ruega

que le tengamos fervor

pues siendo tan milagrosa

nos dará su protección.

Así tus devotos vienen

a pedir con humildad

ruega por los que te invocan

a la Inmensa Majestad.

 

En el coro de las Vírgenes

resplandecéis con primor

pues el Supremo Hacedor

os coronó con laurel.

Así tus devotos vienen

a pedir con humildad

ruega por los que te invocan

a la Inmensa Majestad.

 

 

 

Manuel Jesús López Felgueras
Sorihuela del Guadalimar (España) 31/10/2004